jueves, 27 de septiembre de 2012

Todos los brotes verdes están en mi terraza...

En mi casa tengo un balcón, orientado al este, en el que me esfuerzo en conseguir que prosperen algunas plantas. Me recompensa ver crecer algo fruto de mi esfuerzo y disfruto cada día unos minutos de algo hermoso y simple. 

Mi empeño no ha dejado de provocar chanzas en mi entorno, dado mi flojo curriculum de jardinera, pero no me desespero, busco plantas sencillas, resistentes, de temporada y ahí sigo cada día, con más moral que el Alcoyano.

Este verano, mientras estaba de vacaciones, el sol de agosto achicharró un par de jardineras en las que tenía cilantro y petunias, y cuando volví aquello parecía un solar. Así que nada, las cambié de sitio, poniéndolas a la sombra, quité las ramitas resecas y las hojas mustias, eché un poco de fertilizante y, sin perder la esperanza de que las raíces hubieran resistido, seguí regándolas con regularidad.

Y mira por donde, hace unos días vi que efectivamente, había vida en las macetas y empezaban a asomar, tímidamente, nuevas hojas en las dos.

Bueno, el caso es que coincidió con el (último) anuncio del señor Draghi de que el Banco Central Europeo procedería a comprar deuda de los países de la Unión Europea en apuros, (entre los que destacamos de manera notable) y al tiempo que brotaban mis macetas, la prima de riesgo se relajaba.

Ya está, me dije, ya han llegado los famosos "brotes verdes" que nos anunciaron hace más de dos años...  

No era verdad. A continuación al señor Mas se le apareció Moisés y decidió entrar en la historia de los libertadores, a los "demócratas" se les ocurrió tomar la calle y asaltar el Congreso, el señor Rajoy se fue a Nueva York para no verlo, Apple cambió los mapas de Google por los de Hansel y Gretel y los auditores de JP Morgan se van asustados ...

Así que, decididamente, todos los brotes verdes están en mi terraza... ¿será porque para conseguirlos hay que cambiar, limpiar, escardar, abonar y regar.. o sea trabajar, en vez de seguir esperando o decirles a las plantas que broten?

Un poco de música para pensarlo. Preludio BuxWV 148 de Dietrich Buxtehude en el órgano de la catedral  de Ribe (Dinamarca)


miércoles, 19 de septiembre de 2012

Las bodas de Fígaro

Una ópera estupenda, divertida, y -en su época- transgresora. Algún "intelectual" la ha relacionado con el clima de oposición a los privilegios de la nobleza que desembocaría en la Revolución Francesa...

No lo sé. Yo la he visto siempre como una comedia de enredo, muy al estilo de algunas obras de nuestro teatro clásico como "La dama duende" o "Don Gil de las calzas verdes".

Tiene un conjunto de arias que son una maravilla de simplicidad, armonía y adecuación entre texto y música.

Ahí va una, que canta Cherubino, el paje, en el acto II.  Frederica von Stade me encanta aquí, porque, de verdad, cuando la veo, veo a Cherubino y no a la mezzo (estupenda) a la que oigo.


Y ahí está la letra, con mi versión en español.
Voi che sapete                                          Vosotras, que sabéis
Che cosa è amor                                       que cosa es amor,

Donne vedete                                            decidme (ved), señoras,
S'io l'ho nel cor                                          si lo tengo en el corazón.
Donne vedete                                            Decidme (ved) señoras

S'io l'ho nel cor                                          si lo tengo en el corazón.
Quello ch'io provo                                      Lo que yo siento
Vi ri diro                                                     os lo diré,        
E per me nuovo                                         es para mí nuevo
Capir nol so                                               entenderlo no sé.
Sento un affetto                                         Siento un afecto
Pien di desir                                               lleno de deseo
Ch'ora è diletto                                          ora placentero
Ch'ora è martir                                           ora martirio.
Gelo e poi sento                                         Me hielo y luego siento  
L'alma avvampar                                        el alma abrasarse
E in un momento                                        y en un momento
Torno a gelar                                             vuelvo a helarme.
Ricerco un bene                                         Busco un bien
Fuori di me                                                 fuera de mí
Non sochi il tiene                                        no sé quién lo tiene

Non so cos'è                                              no sé qué es.
Sospiro e gemo senza voler                       Suspiro y gimo sin querer
Palpito e tremo senza saper                       palpito y tiemplo sin saber.
Non trovo pace notte nè di                         No tengo paz ni de noche ni de día
Ma pur mi piace languir cosi                       pero aún me gusta languidecer así.

Voi che sapete                                          Vosotras, que sabéis
Che cosa è amor                                       que cosa es amor,
Donne vedete                                            decidme (ved), señoras,
S'io l'ho nel cor                                          si lo tengo en el corazón.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Algunas verdades (no tan obvias) acerca de la democracia y la libertad.

Empecé a escribir esta entrada después de leer numerosos comentarios desde lo ofensivo hasta lo insultante, sobre la intervención de Clint Eastwood en la convención republicana, el pasado día 30 de agosto.

El contenido de la mayoría de esos comentarios carecía de cualquier valor intelectual: no había análisis del contenido, ni críticas a las opiniones expuestas por él, ni contraargumentos... tan sólo descalificaciones por su edad, clichés tipo "fascista", "retrógrado"... y lamentos acerca de que hubiera personas así o de la ("aterradora") posibilidad de que Mitt Romney alcanzase la presidencia de los Estados Unidos.

Mi propósito no es analizar aquí el discurso, ni el programa de los partidos republicano o demócrata, sino poner de manifiesto algunos elementos fundamentales de lo que consituye la esencia de la democracia:

a) Democracia significa gobierno del pueblo, es decir de todos, y se materializa a través de las votaciones, de modo que las decisiones adoptadas son las elegidas por la mayoría.
b) El principio "una persona = un voto" garantiza la igualdad de todas las personas en la toma de decisiones.
c) Las leyes, elaboradas por los representantes elegidos por el pueblo, deben asegurar la igualdad de las personas en el ejercicio de sus derechos.
d) Los tribunales deben garantizar que se cumplan las leyes.
e) El gobierno debe aplicar las leyes, para que los ciudadanos puedan vivir en sociedad y ejercer sus derechos en libertad.
f) Los derechos de una persona conllevan la obligación de respetar los derechos de los demás.
g) En una democracia, si no te gusta una ley debes luchar por cambiarla sin dejar de cumplirla.
h) Todos los ciudadanos tienen derecho a sus opiniones políticas y a exponerlas libremente. Si no te gustan debes combatirlas argumentando, no insultando. Tus ideas NO son mejores por el hecho de ser tuyas.

¿Por qué hay tanta gente que defiende la democracia cuando ganan o gobiernan "los suyos" y cuando gobiernan "los otros" llama a la "rebelión cívica" o a  "la desobediencia civil" o "a la voz de la calle"? O porque querrían imponer siempre su opinión, luego NO son demócratas, o porque creen que ellos tienen más derechos que el resto de los ciudadanos, luego NO son demócratas.

Un estupendo artículo de Savater, hoy, día 5 de septiembre de 2012 en El País.

Sólo me permitiría una corrección a la frase en la que dice "Ya es hora de que la España progresista tenga voz política en el País Vasco" ; la frase correcta -en mi opinión- debería ser "Ya es hora de que la España no nacionalista tenga voz política en el País Vasco".

El adjetivo "progesista" está tan manido que se ha quedado sin significado. Se ha convertido en una especie de comodín o paraguas intelectual que permite bendecir cualquier tontería sin mayor análisis...  pero ¡sobre eso escribiré otro día!